Capítulo 3 – Sarah y Arthur (II)

3 Marzo 2008 at 3:48 pm (Capítulo 3, Introducción)

A primera vista, se trataba de un hombre de estatura media, tal vez un poco bajo respecto al resto de los ciudadanos, aunque también era cierto que se le veía siempre junto a los enormes soldados de la guardia moldava, a cuyo lado, en comparación cualquiera hubiera aparentado muy poca cosa. Sin embargo el monarca compensaba su altura con un ostensible volumen corporal que se adivinaba bajo sus ricos ropajes.Vestía con la dignidad propia de su posición, pero a la vez demostrando su liderazgo sobre sus tropas.

Calzaba fuertes botas de piel marrón, con pantalones similares a los de la guardia moldava, negros como la noche.
Sus fuertes brazos quedaban al desnudo, como si las temperaturas del invierno no fueran notadas por su piel. Sin embargo sobre su cuerpo, a diferencia de su guardia, llevaba una rica y ornamentada armadura.
Se trataba de una coraza realizada del mismo material que su trono, y tallada sobre esta la figura de un bellísimo y a la vez terrorífico murciélago causaba una impresión de fasciante atracción a cualquiera que lo viera.
Resaltaba su majestuosidad una oscura capa, sobre la que caían sus rizados cabellos. Bucles negros conformaban su pelo que nacía en una cabeza achatada por los lados, exagerando aún más el tamaño de su afilada nariz.

Unos ojos negros como la noche, que parecían encerrar su verdadera naturaleza conferían un aspecto de cierta locura y siniestro efecto como un aura que envolviera su ser. Su piel era tremendamente pálida, con un toque enfermizo y sus facciones se marcaban sobremanera en su cara, tan solo oscurecida por una recortada perilla que enmarcaba su amortecida boca.
Bajo el brazo llevaba un impresionante yelmo, que simulaba con pasmosa fidelidad la cabeza de un mirciélago, agregando como alegoría a sus actos unas diabólicas astas demoniacas a los lados.
Ceñida a su cintura una imponente espada, enfundada en una ornamentada vaina de color negro azabache, ornamentada con extraños símbolos hechos en oro.

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Capítulo 3 – Sarah y Arthur (I)

25 Febrero 2008 at 2:30 pm (Capítulo 3, Introducción)

Dos sombras en uno de los laterales del gran salón del trono, en el interior del castillo de Targoviste, cuchicheaban mientras esperaban impacientes la llegada del monarca.
Se trataba de un hombre y una mujer, venidos del límite sur de la extensión Valaka, concretamente de la ciudad de Craiova.
- ¿Sabes Sarah?, la verdad es que me puede más el miedo a lo que es capaz este hombre que los nervios de estar a punto de ver a nuestro rey. -, Arthur, con voz grave y cabizbajo, reseñaba bajo esta frase su resignación ante la visita que su condición de mensajero le obligaba a realizar con tal urgencia, y siguió diciendo, – sin embargo, la curiosidad es en parte más grande que esos sentimientos. Me gusta comprobar por mi mismo las cosas, y el hecho de ver si es cierto lo que dicen de él me intriga. -

Sarah, con tan sólo 20 años parecía aguantar la tensión del momento mejor que el joven Arthur. Bajo una fría e impenetrable capa de dignidad, intentó disimular su nerviosismo,
- Si te digo la verdad Arthur, y si eso te hace sentir mejor, este es el último lugar donde me gustaría estar -.
Su largo cabello negro, movió un ápice sus amplias ondulaciones al sentir su esbelto cuerpo el temblor provocado por un leve escalofrío incontrolado a su intento de huir del pánico que le proporcionaba este encuentro.
- Sabes lo que se dice de él, ¿verdad?. No en vano se ganó su sobrenombre de demonio. -
Sarah empezaba a dejar traslucir su inquietud, sin embargo al darse cuenta de esta circunstancia recobró la compostura rápidamente irguiéndo su espalda para resaltar las generosas curvas de su cuerpo bajo el vistoso uniforme militar que aderezado con una majestuosa capa roja, resaltaba el claro color plata de su cota de malla, ajustada a su cuerpo.
Ceñida a su cintura una espada, en perfecto estado, y calzada con unas adecuadas botas de piel, transfería la sensación de gran magnificencia, acentuada con el vistoso yelmo que mantenía bajo el brazo.

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